Protección radiológica certificada NOM-229-SSA1-2002 · Distribución a todo MéxicoCotiza por volumen
Guías

Instrucciones de cuidado y mantenimiento

Un mandil o delantal plomado bien cuidado conserva su capacidad de protección durante años. El plomo interno puede agrietarse o desplazarse sin que se note a simple vista, así que el mantenimiento correcto no es opcional: es parte de la seguridad radiológica del usuario.

Antes de cada uso

  • Revisa que la tela de recubrimiento (interior y exterior) esté firme, sin rasgaduras.
  • Verifica que las conexiones de broches, velcro o cinturón estén firmes.
  • Confirma que la equivalencia de plomo indicada en la etiqueta corresponda a la requerida para el procedimiento.
  • Ajusta la talla al cuerpo del usuario.

¿Dudas con la talla? Consulta la tabla de tallas.

Limpieza

Hazlo así

  • Limpieza únicamente a mano.
  • Las manchas de líquidos (medio de contraste, sangre) se limpian de inmediato con un paño suave, agua tibia y detergente neutro, antes de que sequen.
  • Para desinfectar, usa solo detergente suave indicado para este fin.

Evita

  • Nunca laves en lavadora, seques en secadora ni planches.
  • Prohibido usar solventes, gasolina, alcohol o cualquier líquido corrosivo: dañan el recubrimiento y pueden comprometer la barrera de protección.

Almacenamiento

  • Guarda siempre el mandil colgado en gancho o percha, nunca doblado — doblarlo puede fracturar el material de plomo interno.
  • Mantenlo alejado de fuentes de calor (radiadores, tuberías de calefacción).
  • Evita el contacto con objetos filosos que puedan perforar o cortar el recubrimiento.

Contraindicaciones de uso

  • En salas con más de 150 kV y 500 mA, la capacidad de protección del equipo se reduce.
  • El equipo con equivalencia de plomo superior a 0.35 mmPb no debe usarse por periodos prolongados de forma continua.

Inspección periódica y vida útil

  • Inspecciona el equipo al menos dos veces al año.
  • Revisa visualmente la parte baja del mandil en busca de abultamientos (señal de fractura del material interno), grietas o pliegues permanentes.
  • Idealmente, radiografía el mandil periódicamente para detectar daño interno no visible.
  • La vida útil depende directamente del cuidado y mantenimiento: no hay una fecha de caducidad fija.

Si detectas daño

Si el equipo presenta cualquier daño visible o confirmado por radiografía, debe dejar de usarse de inmediato. Un mandil dañado no garantiza la protección indicada en su etiqueta.